La melodía de los días marcha hacia atrás,
suenan los acordes que destrozaron mi corazón,
suenan y no son tan terribles.
Su sonido es dulce.
Evoca fragancias, abrazos, besos, sonrisas.
Quiero ver junto a ti todo lo bueno que una vez hubo
y que podamos seguir esta melodía de los días...
sin dolor.
Mi mano sostiene tu mano, tú sostienes también la mía.
Miremos como se desencadenan una vez más estos acordes,
sonríe corazón...
Esta es historia de nuestras vidas,
de los días en que tu camino se cruzó con el mío.
Esta es, mi niña, nuestra dulce melodía.
No perdamos por nada en el universo ese bello recuerdo, ese sentimiento,
que unió mi corazón para siempre al tuyo...
Puedes sentir como corren las notas a cada segundo,
armando un nuevo arpegio, sonidos que ahora parecen querer distanciarnos,
la verdad solo intentan unirnos.
No olvides amor que esta será ahora y siempre nuestra melodía,
sinfonía de los días.
Sonríe corazón,
sostendré tú mano y tú la mía...
martes, 12 de octubre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
poema nº 2 me hacen pensar, me hacen dudar...
saco una navaja de mi bolsillo
recorro con la vista mis dedos que persiguen su filo...
esta gastado...
duermo boca abajo mientras el viento registra mi habitación
la rosa muere en silencio, en el silencio de sus gritos que no puedo reconocer
mi corazón hace aun más ruido que mis propios pensamientos
me habla y no lo sé escuchar...
se muestra en mis sueños...
últimamente he dormido más,
solo lo suficiente como para despertar en conciencia del sueño...
solo lo suficiente como para no saber que hacer después...
despierto medio mareada, la vista descentrada
la cara mojada... otra vez, ¡no, otra vez no...!
el cielo se ve tan infinitamente infinito y me siento tan reducida en tamaño
y hay más ínfimos en tamaño que yo... para ellos mi pieza ha de ser imposible de abarcar...
la chica del espejo me espera, se asoma y extiende sus manos tratamos de atravesar la barrera tal vez un abrazo suyo me ayudaría...
nos separa un cristal y una dimensión...
nos veremos envejecer mutuamente, llorar con desconsuelo, enrabiadas a más no poder, con sueño, enfermas, aunque de ese modo jamás solas... pero nunca podremos escuchar palabras de consuelo de la una a la otra... jamás podré abrazarla si la veo desesperada...
me levanto una vez más, como cada mañana, con sueño... atrasada... apurada...
un ir y venir de cosas, los cuadernos, la ropa, el agua, el desayuno, los pensamientos, recuerdos del sueño anterior, mi reflejo tan presuroso y a la vez calmado...
otra mañana...
sentir que la decisión ya está tomada...
verla y destejer todo lo que urdí la noche anterior...
ideas fugaces y la duda otra vez...
cae la moneda a cara o cruz
la decisión se quiere hacer obvia, pero no puedo por alguna razón tomarla y ya...
contemplar las posibilidades ME HACE DUDAR...
recorro con la vista mis dedos que persiguen su filo...
esta gastado...
duermo boca abajo mientras el viento registra mi habitación
la rosa muere en silencio, en el silencio de sus gritos que no puedo reconocer
mi corazón hace aun más ruido que mis propios pensamientos
me habla y no lo sé escuchar...
se muestra en mis sueños...
últimamente he dormido más,
solo lo suficiente como para despertar en conciencia del sueño...
solo lo suficiente como para no saber que hacer después...
despierto medio mareada, la vista descentrada
la cara mojada... otra vez, ¡no, otra vez no...!
el cielo se ve tan infinitamente infinito y me siento tan reducida en tamaño
y hay más ínfimos en tamaño que yo... para ellos mi pieza ha de ser imposible de abarcar...
la chica del espejo me espera, se asoma y extiende sus manos tratamos de atravesar la barrera tal vez un abrazo suyo me ayudaría...
nos separa un cristal y una dimensión...
nos veremos envejecer mutuamente, llorar con desconsuelo, enrabiadas a más no poder, con sueño, enfermas, aunque de ese modo jamás solas... pero nunca podremos escuchar palabras de consuelo de la una a la otra... jamás podré abrazarla si la veo desesperada...
me levanto una vez más, como cada mañana, con sueño... atrasada... apurada...
un ir y venir de cosas, los cuadernos, la ropa, el agua, el desayuno, los pensamientos, recuerdos del sueño anterior, mi reflejo tan presuroso y a la vez calmado...
otra mañana...
sentir que la decisión ya está tomada...
verla y destejer todo lo que urdí la noche anterior...
ideas fugaces y la duda otra vez...
cae la moneda a cara o cruz
la decisión se quiere hacer obvia, pero no puedo por alguna razón tomarla y ya...
contemplar las posibilidades ME HACE DUDAR...
viernes, 3 de septiembre de 2010
aaa!
se aleja vertiginosamente de mis manos el mundo que creí a mi alcance...
se aleja para perderse en un punto oculto a mi vista... un lugar al que no se si algún día podré ver
aaaa aaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!!! ya no tengo palabras, ni cohesión
me puedo aveces traigo corazón un dolor a para yo no lo puedo tú comer, con un muy sin embargo incontenible para todos los ella y a pesar de les que todos no se que...
y luego de todo eso me hundo en el pantano negro que he estado criando a mi alrededor...
se aleja para perderse en un punto oculto a mi vista... un lugar al que no se si algún día podré ver
aaaa aaaaaaaaaaaaaaaaaaah!!!! ya no tengo palabras, ni cohesión
me puedo aveces traigo corazón un dolor a para yo no lo puedo tú comer, con un muy sin embargo incontenible para todos los ella y a pesar de les que todos no se que...
y luego de todo eso me hundo en el pantano negro que he estado criando a mi alrededor...
jueves, 2 de septiembre de 2010
.... u.u
ya no oiré tus pasos, ya no tu respiración... ya no veré tus ojos, ni sentiré tus labios
ya no sabre de tus días... ya no estaré a tu lado y me duele y tú no sabes cuanto... se que tras esto te he de perder... y me duele... pero siento que será lo mejor...
aunque duela, y sienta que marchita una triste flor en mi interior...
aunque muera embriagada en perfume... vive... vive para los recuerdos donde siempre atesoraré los días en que aun siendo un botón la arranqué... y ahora ya no la puedo salvar... si no ahora será más adelante y con más dolor... no puedo...
y aunque duela debe ser así... no me voy para estar mis días a la sombra de nuevas nubes... me voy para estar sola...
me voy para no dañarte aun más...
me voy porque no quiero irme
me voy porque esto me duele... y a ti te ha de doler mucho mas...
perdona nunca fue esa la intención...
mereces a alguien mejor...
me voy porque no se como hacerte feliz... porque no podría hacerte feliz...
perdóname... tal vez nunca me perdones...
tal vez esta no es la mejor decisión... lo siento...
no veo las cosas claras ahora... y lo mejor es que me quede sola un tiempo...
tengo mucho en que pensar, demasiado en que pensar...
ya no sabre de tus días... ya no estaré a tu lado y me duele y tú no sabes cuanto... se que tras esto te he de perder... y me duele... pero siento que será lo mejor...
aunque duela, y sienta que marchita una triste flor en mi interior...
aunque muera embriagada en perfume... vive... vive para los recuerdos donde siempre atesoraré los días en que aun siendo un botón la arranqué... y ahora ya no la puedo salvar... si no ahora será más adelante y con más dolor... no puedo...
y aunque duela debe ser así... no me voy para estar mis días a la sombra de nuevas nubes... me voy para estar sola...
me voy para no dañarte aun más...
me voy porque no quiero irme
me voy porque esto me duele... y a ti te ha de doler mucho mas...
perdona nunca fue esa la intención...
mereces a alguien mejor...
me voy porque no se como hacerte feliz... porque no podría hacerte feliz...
perdóname... tal vez nunca me perdones...
tal vez esta no es la mejor decisión... lo siento...
no veo las cosas claras ahora... y lo mejor es que me quede sola un tiempo...
tengo mucho en que pensar, demasiado en que pensar...
lunes, 16 de agosto de 2010
poema nº 1 sin conclusión.
un día lo soñé, y ya no estabas junto a mi,
un día me perdí,
el mismo día que te perdí...
cuando los tiempos anteriores se habían deteriorado y yo no lo quería aceptar...
cuando el dolor me recorría desde el corazón a las manos,
escapándose algo desde mi interior...
y ahora vuelves a llenar ese vacío...
y ahora no sé que hacer...
por que te quiero y esa es mi mayor verdad...
y me quieres ¿verdad?
las estrellas brillan con mayor intensidad,
como cuando se esta por morir...
me estoy muriendo... sabes...
ya no tengo miedo...
solo pensamientos... arañas blancas que cuelgan de mi techo...
te quise, te quiero y te querré...
nuestro capitulo en esta historia jamás quedó cerrado...
como este poema, que de poema no tiene más que el nombre...
como estas cartas... que tal vez jamás has leído...
mil pensamientos que rondan en mi mente y cubren mis noches de nubes grises...
mil sueños que no se como realizar...
mil palabras que no te he dicho...
mil deseos que pedí una y otra vez desesperada por no tenerte más
dejándote ir... y aquí estamos otra vez
y un abrazo cura todas las heridas
y una mirada puede volver a destrozar la piel
y un beso puede ser tan dulce como la miel
y un sueño puede se el tortuoso desvelo de cada noche una y otra vez
y no lo puedo evitar...
un día me perdí,
el mismo día que te perdí...
cuando los tiempos anteriores se habían deteriorado y yo no lo quería aceptar...
cuando el dolor me recorría desde el corazón a las manos,
escapándose algo desde mi interior...
y ahora vuelves a llenar ese vacío...
y ahora no sé que hacer...
por que te quiero y esa es mi mayor verdad...
y me quieres ¿verdad?
las estrellas brillan con mayor intensidad,
como cuando se esta por morir...
me estoy muriendo... sabes...
ya no tengo miedo...
solo pensamientos... arañas blancas que cuelgan de mi techo...
te quise, te quiero y te querré...
nuestro capitulo en esta historia jamás quedó cerrado...
como este poema, que de poema no tiene más que el nombre...
como estas cartas... que tal vez jamás has leído...
mil pensamientos que rondan en mi mente y cubren mis noches de nubes grises...
mil sueños que no se como realizar...
mil palabras que no te he dicho...
mil deseos que pedí una y otra vez desesperada por no tenerte más
dejándote ir... y aquí estamos otra vez
y un abrazo cura todas las heridas
y una mirada puede volver a destrozar la piel
y un beso puede ser tan dulce como la miel
y un sueño puede se el tortuoso desvelo de cada noche una y otra vez
y no lo puedo evitar...
sábado, 7 de agosto de 2010
mar en el bosque...
quiero salir, perderme en un bosque...
un inmenso bosque, diré que saldré a caminar, que visitaré a alguien y me iré al bosque
a encontrarme con ella... otra vez
y seremos otra vez en el bosque un mar.
porque no somos más que eso, dos... tú un charco y yo un inmenso lago pero juntos somos mar, el agua salpica a nuestro lado, nos empapa, nos moja, te, me moja... nos mojamos y caemos una vez más al letargo del bosque... esperando un próximo encuentro...
por que no somos nada más que un mar de impulsos sedientos...
y sabes que... no sé si pueda sacarte, sacarme de ese bosque... cuando casi no hay palabras y ya estamos una vez más en ese viaje, una ola tras otra... y caigo y caes, caemos otra vez.
y no sé si pueda llegar más lejos... somos dos sombras perdidas encontrando consuelo en un hombro desconocido... en la oscuridad de este bosque... una vez más y aumenta el oleaje...
nos, me, te mojas, caemos otra vez... y no puedo dejarte ir, y no quiero huir... mientras me devora el tiempo y se funden nuestras aguas formando otra vez el mar...
caemos otra vez perdidos en el bosque sumergidos en el mar... me ahogo, me ciego, deseo volver a navegar estas aguas agitadas, deseo volver a sentir tu presencia junto a la mía en la oscuridad del bosque... vuelvo a la realidad... saldré una vez más con alguna escusa nueva a perderme en el bosque, con un pretexto de sacarnos de allí, sabiendo que al fin y al cavo me hundiré junto a ti.
un inmenso bosque, diré que saldré a caminar, que visitaré a alguien y me iré al bosque
a encontrarme con ella... otra vez
y seremos otra vez en el bosque un mar.
porque no somos más que eso, dos... tú un charco y yo un inmenso lago pero juntos somos mar, el agua salpica a nuestro lado, nos empapa, nos moja, te, me moja... nos mojamos y caemos una vez más al letargo del bosque... esperando un próximo encuentro...
por que no somos nada más que un mar de impulsos sedientos...
y sabes que... no sé si pueda sacarte, sacarme de ese bosque... cuando casi no hay palabras y ya estamos una vez más en ese viaje, una ola tras otra... y caigo y caes, caemos otra vez.
y no sé si pueda llegar más lejos... somos dos sombras perdidas encontrando consuelo en un hombro desconocido... en la oscuridad de este bosque... una vez más y aumenta el oleaje...
nos, me, te mojas, caemos otra vez... y no puedo dejarte ir, y no quiero huir... mientras me devora el tiempo y se funden nuestras aguas formando otra vez el mar...
caemos otra vez perdidos en el bosque sumergidos en el mar... me ahogo, me ciego, deseo volver a navegar estas aguas agitadas, deseo volver a sentir tu presencia junto a la mía en la oscuridad del bosque... vuelvo a la realidad... saldré una vez más con alguna escusa nueva a perderme en el bosque, con un pretexto de sacarnos de allí, sabiendo que al fin y al cavo me hundiré junto a ti.
martes, 27 de julio de 2010
cuentos y casi cuentos
Asesinato
Salió de prisa tenía que cometer un cierto asunto… no era solo porque si, no era por venganza, la verdad no era por nada personal, le pagarían por ello, no era un mal precio, no era lo suyo en realidad, pero estaba desempleada y necesitaba con urgencia el dinero, aparentemente era la única solución…
Una vez que estuvo frente a la puerta de quien sería su víctima, miró una vez más el cielo, por última vez lo miró, no sabía mucho de su víctima; nada realmente, solo su apariencia y dirección.
Empujó entonces la puerta, esta estaba abierta, entró lentamente sin hacer ningún ruido, estaba consiente de que el más ínfimo sonido la podía delatar. Caminó, la casa era hermosa, las más bella que había visto, su víctima dormitaba apacible en un sofá, casi… casi sintió lastima de ella, pero no tenía tiempo de sentir lastima, tenía que actuar deprisa, sin dejar huellas y huir sin ser vista. Eran muchas cosas en su mente, sacó de su mochila una daga, puso su filo en el cuello de su indefensa víctima. Esta abrió de par en par los ojos, eran los más profundos ojos que había visto, no podía, no podía matar a esta chica, no podía… su conciencia la torturaría, pero ya era muy tarde, la daga ya había penetrado en la delicada piel de su cuello, la sangre corría por su cuerpo, no alcanzó ni a reaccionar, casi podríamos decir que no se dio cuenta de lo que pasaba. Lo hecho, hecho estaba, debía de marcharse cuanto antes; antes de que llegara otra persona o algo así. El nerviosismo se apoderó de su ser, sin querer dejó caer la daga ensangrentada, miró sus manos, debía limpiarlas, sacó de su mochila un papel y en él secó la sangre que había en sus manos.
Salió, rápidamente, debía cobrar su recompensa, mas olvidaba algo importante, la prueba de que había concluido su trabajo. Esto no sería relevante. Volvió a su hogar, se dio un baño, mas su conciencia no se limpiaba. Las imágenes venían a su mente, esa mirada tan inocente, profunda, ese cuerpo tan indefenso, la culpa, el dinero… su respiración se entorpeció, comenzó a perder la noción de la realidad, de pronto notó a su costado una sombra, había caído desde algún lugar en su habitación, tenía en sus manos una jeringa. ¿Qué tenía en ella? Veneno. Hace algunos minutos se lo había inyectado, ella ni siquiera lo notó, no sintió nada, solo se durmió, para este alguien fue muy fácil su trabajo, la verdad para él fue dinero fácil, tan... tan fácil…
Salió de prisa tenía que cometer un cierto asunto… no era solo porque si, no era por venganza, la verdad no era por nada personal, le pagarían por ello, no era un mal precio, no era lo suyo en realidad, pero estaba desempleada y necesitaba con urgencia el dinero, aparentemente era la única solución…
Una vez que estuvo frente a la puerta de quien sería su víctima, miró una vez más el cielo, por última vez lo miró, no sabía mucho de su víctima; nada realmente, solo su apariencia y dirección.
Empujó entonces la puerta, esta estaba abierta, entró lentamente sin hacer ningún ruido, estaba consiente de que el más ínfimo sonido la podía delatar. Caminó, la casa era hermosa, las más bella que había visto, su víctima dormitaba apacible en un sofá, casi… casi sintió lastima de ella, pero no tenía tiempo de sentir lastima, tenía que actuar deprisa, sin dejar huellas y huir sin ser vista. Eran muchas cosas en su mente, sacó de su mochila una daga, puso su filo en el cuello de su indefensa víctima. Esta abrió de par en par los ojos, eran los más profundos ojos que había visto, no podía, no podía matar a esta chica, no podía… su conciencia la torturaría, pero ya era muy tarde, la daga ya había penetrado en la delicada piel de su cuello, la sangre corría por su cuerpo, no alcanzó ni a reaccionar, casi podríamos decir que no se dio cuenta de lo que pasaba. Lo hecho, hecho estaba, debía de marcharse cuanto antes; antes de que llegara otra persona o algo así. El nerviosismo se apoderó de su ser, sin querer dejó caer la daga ensangrentada, miró sus manos, debía limpiarlas, sacó de su mochila un papel y en él secó la sangre que había en sus manos.
Salió, rápidamente, debía cobrar su recompensa, mas olvidaba algo importante, la prueba de que había concluido su trabajo. Esto no sería relevante. Volvió a su hogar, se dio un baño, mas su conciencia no se limpiaba. Las imágenes venían a su mente, esa mirada tan inocente, profunda, ese cuerpo tan indefenso, la culpa, el dinero… su respiración se entorpeció, comenzó a perder la noción de la realidad, de pronto notó a su costado una sombra, había caído desde algún lugar en su habitación, tenía en sus manos una jeringa. ¿Qué tenía en ella? Veneno. Hace algunos minutos se lo había inyectado, ella ni siquiera lo notó, no sintió nada, solo se durmió, para este alguien fue muy fácil su trabajo, la verdad para él fue dinero fácil, tan... tan fácil…
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