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viernes, 26 de diciembre de 2025

La muerte no es un botón que puedes apretar y ya, morir.

Pero el la espera como si un día cualquiera, hoy o mañana, viniese la mano de aquel con sombrero y apretara el interruptor.

Hay quienes si duermen y no vuelven a abrir los ojos. 

Y el se ha sentado en el jardín a esperar su llegada, pero no llega. 

Yo lo vi, al del sombrero un día que vino a buscar a otro.

Me pregunto si lo volveré a ver cuando venga por él, que aun cree que será un segundo y ya, eso del trámite de la muerte

Tarde se entera que esto de morirse y no por accidente, no es un salto sino más bien una fila

A veces más cerca del otro lado que de este, pero en este al fin y al cabo

No se como se cruza ese umbral, pero uno se vuelve más ligero de a poco

Espero que pueda caminar como me dijo, afirmando se del muro para irse por la sombra
Que las palas se llenen de helado y tomes café con Coca-Cola, la tabla se corte al medio y puedas estar de pie cuando caigan los misiles

Entonces la noche se quedará en tus ojos y la luz se hará más brillante, en la transparencia qué te cubrirá moverás tus manos para ver de nuevo y entenderás que no es de aquí ese manto
Espero alguien pueda sostener tu mano, porque cruzar solo debe dar algo de miedo y lo entiendo y por unos segundos aún escucharas los murmullos de este lado. 

Estamos preparados los demas, los que quedamos atrás, para ese día? 

No lo sé 

Yo siento que sí, yo se que quieres partir desde hace rato ya. 

Prepararse para viajar sin maletas es más complejo que el viaje mismo. 

Más allá de lo incómodo de estos cuerpos qué nos empiezan a quedar grandes, chicos, incómodos y pican, más allá espero exista un alivio


La matriz, donde todo vuelve a circular imagino será un espacio de paz no se si un tiempo

El tiempo es de este lado, no se, no recuerdo ya que hay en el otro




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